Y después de tanto papeleo con las agendas me sobraron unos cuantos retales de cartulinas y como no tiro na de na, porque me da pena... y porque no es barato, empecé a comerme la cabeza en qué los podía usar, hasta que ví una manualidad con una caja de cereales abierta en diagonal para guardar cosas. Y allí que me puse.
Como se puede observar por debajo está mi caótico escritorio jeje. Y he de decir que me ha venido muy bien como expositor de sellos y rotuladores.
También lo he visto doblado en diagonal y pegado a partes iguales quedando como un revistero, en lugar de a dos niveles.


No hay comentarios:
Publicar un comentario